Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitmente y quebrarse.
Hace años que una poesía me acompaña... Refleja tanto mi alma que nunca había osado publicarla. Para festejar este primer aniversario, hoy me desnudo citándola.
Es símbolo de una conciliación.
Y uno aprende:
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende que el amor no significa recostarse y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender... que los besos no son contratos y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen esa forma de caerse en la mitad.
Y, después de un tiempo, uno aprende que, si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma en lugar de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende...
"Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar."
Aclaración sobre el post anterior (22 agosto)
La frase me hizo pensar en cómo muchos "huímos" de nuestro país y descubrimos otros que, deslumbrados, nos parecen mejores... Como pequeños conejillos de indias saliendo de la madriguera sacamos nuestras orejillas, nuestros ojitos, miramos primero temerosos con el cuerpecito todavía en la madriguera. Hasta que, poco a poco, vamos venciendo ese miedo, sacamos el cuerpo de su seguro escondite, damos un pasito, otro...nos alejamos de la que durante mucho tiempo fue nuestra casa. Hasta que nos atrevemos a aventurarnos a descubrir mundo, y entonces corremos más y más lejos, volviendo la vista atrás al principio.... sin girar ni un instante la cabeza al final. Nos sorprenden esos nuevos mundos, creemos estar (quizás verdaderamente estamos) más a gusto en ellos que en el nuestro... hasta el punto en que olvidamos nuestra primera intención (que siempre fue volver) y decidimos al contrario.... quizás nunca regresar.
La frase del post me hizo pensar que en lugar de escondernos, de huir, de "excusarnos" en lo que no nos gusta del lugar de donde venimos para no volver allí, podríamos tomar la responsabilidad de volver e importar todo aquello que creemos que debería cambiarse, por mucho que a priori pensemos que es difícil, imposible, que nunca llegaremos a conseguirlo. Pero es nuestra responsabilidad intentarlo.
He de añadir que no soy patriota. Todo lo contrario. Nunca lo he sido. Ni nacionalista, en ningún sentido: ni unionista ni separatista. Aunque entiendo estas posturas, no me identifico con ellas.
Yo no le debo nada a un trozo de tierra, a una "patria"... Puedo deber cosas a quienes en ella encontré, a quienes me enseñaron todo mientras caminábamos de la mano sobre ella...pero no a la tierra misma. Inerte, fue sólo un suelo (a veces sin demasiado abono) sobre el que fui imprimiendo mis huellas.
Para expresar mi opinión frente a los nacionalismos, siempre me viene a la cabeza este fragmento de la "Canción del pirata" de Espronceda.
(...)
«Allá muevan feroz guerra, ciegos reyes por un palmo más de tierra; que yo aquí tengo por mío cuanto abarca el mar bravío, a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa, sea cualquiera, ni bandera de esplendor, que no sienta mi derecho y dé pecho a mi valor.»
Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria, la mar.
No soy gran aficionada al baloncesto... quizás por ello, de la semifinal de los J.J.O.O. de baloncesto de hoy, me quedo con la frase de Gasol en el anuncio final:
Hoy es un día especial en mi vida. Creo que es la primera vez en mi vida que he batido uno de mis propios records. Y lo he hecho venciendo casi 14 años de miedo... Desde los 8 o 9 años tenía terror a hacer lo que hoy he hecho. Y no era un terror infundado, infantil ni inmaduro. Todo lo contrario, era un miedo racional y adulto, que envolvía temores que muy pocos niños han tenido que sufrir... días de hospitales, días de soledad, días de ser valiente...cuando nadie más lo es. Un niño que tiene que ser más fuerte que sus padres, un niño que no puede ser débil, que no puede derrumbarse...cuando todos a su alrededor lo hacen.
Hoy he vencido un trauma infantil que lleva años persiguiéndome. Pocos me han visto llorar...recuerdo hace 2 años cómo, sin nadie esperarlo, rompí a llorar en una aparentemente feliz tarde estival... Había un verdadero motivo oculto.
Hoy es un día feliz. Porque he superado este obstáculo de la misma manera que he superado todos cuantos han ido apareciendo a lo largo de mi vida, todos cuantos se han interpuesto en mi camino, en mi viaje por la vida hacia la consecución de mis objetivos: la fuerza de voluntad. Eterna, fuerte, arrolladora cuan un huracán. La fuerza de voluntad lo puede todo. Quizás tenía algo olvidado últimamente este concepto que me ha llevado a ser lo que hoy soy... Pero hoy lo he recuperado con uno de mis mayores logros, porque era aquel que me perseguía desde la infancia... Y me ha recordado a mí misma que puedo hacer lo que quiero... El pequeño paso de hoy (grande para la niña que aún soy) puede causalmente implicar un gran paso en mi vida futura, porque me ha ayudado a tomar una importante decisión, porque me ha hecho ver la luz en una oscuridad de encrucijadas, me ha guiado hacia la salida que sé ahora que es la que yo quería. Por opiniones externas estuve a punto de tomar una decisión que no era la mía, no incorrecta, porque "no hay right or wrong decisions", pero sí menos fidedigna a mí misma.
La niña que soy siempre quiso ir por el camino que hoy he vuelto a ver con claridad... La niña que soy siempre quiso nadar, aunque lo tuvo difícil, pues en otra vida debió de ser pez... Pero lo sacaron del mar. Luchó por volver al mar, y su fuerza de voluntad le llevó de vuelta a él, aunque después de tiempo y sacrificios, pero lo consiguió. De la misma forma conseguirá todo lo que se proponga, elegirá el camino que ella quiere seguir, aunque sea el más arduo de los que se encuentre en la encrucijada, aunque esté lleno de espinas, maleza y alimañas... Y lo atravesará con paso firme y se abrirá paso entre la despiadada maleza que la acecha, y escapará ante los atónitos ojos de las fieras salvajes que la observan pasar ocultas en los bordes del camino, esperando avalanzarse sobre ella. Como hoy, ese otro reto también lo puede llegar a superar. O por lo menos, no se amedrantará y lo intentará.
Aujourd’hui, c’est un jour spécial dans ma vie. Je crois que c’est la première fois dans ma vie où j’ai dépassé un de mes propres récords. En le faisant, j’ai vaincu presque 14 ans de peur… Depuis les 8 ou 9 ans j’étais terrifiée de même penser à faire ce que j’ai fait aujourd’hui. Et la terreur n’était pas sans raison, ce n’était pas une peur enfantine ou immature. Tout le contraire, c’était une peur raisonnée et mature, qui impliquait terreurs que très peu d’enfants ont eu à souffrir…des jours d’hôpitaux, des jours de solitude, des jours d’être courageux… quand personne d’autre ne l’est autour de toi. Un enfant qui doit être plus fort que ses parents, un enfant qui ne peux pas être faible, qui ne peut pas s’éffondrer…quand tous autour de lui le font.
Aujourd’hui j’ai surmonté un traumatisme enfantin qui me poursuivait depuis des années. Peu de gens m’ont vu pleurer… je me souviens d’un jour cela fait deux ans quand, sans que personne ne s’attendait, j’ai commencé à pleurer au milieu d’une apparemment joyeuse après-midi d’été… Il y avait une vraie raison cachée.
Aujourd’hui, c’est un jour joyeux. Parce que j’ai surmonté cet obstacle de la même façon que j’ai surmonté tous ceux qui ont apparu devant moi le long de ma vie, tous ceux qui se sont interposé au milieu de mon chemin, au milieu de mon voyage par la vie à la recherche de mes objectifs : la force de ma volonté. Éternelle, forte, implacable comme un ouragan. La force de volonté qui tout peut. Peut être j’avais un peu trop oublié dernièrement cette idée qui m’a mené à être celle que je suis. Mais aujourd’hui j’ai récupérée en ce qui est une de mes plus grandes réussites, parce que je la cherchais depuis l’enfance… Et ça m’a rappelé que je peux faire ce que je veux… Le petit exemple d’aujourd’hui (grand pour la petit fille que je suis encore) peut impliquer un grand pas dans mon avenir, parce qu’il m’a aidé à prendre une importante décision, parce qu’il m’a fait voir la lumière au milieu d’une obscurité de croisements, m’a guidée vers la sortie que, comme je me rends compte aujourd’hui, est celle que je voulais. Par des opinions extérieures j’ai été au point de prendre une décision qui n’était pas la mienne, pas incorrecte, parce que « il n’y a pas de right or wrong decisions », mais moins fidèle à moi-même.
La petite fille que je suis avait toujours voulu prendre le chemin qu’aujourd’hui a vu, à nouveau, clairement… La petite fille que je suis avait toujours voulu nager, même si ce n’était pas facile, puisque dans une autre vie elle fut sirène…Mais on la sortit de la mer. Elle lutta pour revenir à la mer, et sa force de volonté la mena de retour à elle, et après plein d’efforts et de sacrifices, elle réussit. De la même façon qu’elle réussira tout ce qu’elle se proposera, elle élira le chemin qu’elle veut poursuivre, même s’il est le plus dur des chemins du carrefour, même s’il est plein d’épines, de broussailles et d’animaux…Et elle traversera le chemin avec pas firme et s’ouvrira pas entre les mauvaises herbes qui l’attendent, et échappera devant les surpris yeux des bêtes sauvages qui l’observent passer cachées aux bords du chemin, en attendant le moment de se jeter sur elle. Comme aujourd’hui, elle peut aussi surmonter cet autre défi. Ou quand même, elle n’aura pas peur et elle essayera.
A mediados de Julio regresé al "Imperio". Mi habitual aislamiento voluntario (sentenciado y condenado por algunos), esa reclusión en mi misma, en mi propio mundo (que es el que a menudo considero como único verdadero) me habían conducido a un desconocimiento abrumador de lo que, en mi ausencia, ocurría en el "Imperio". El incierto futuro del Imperio solía preocuparme, pero al abandonar este país, en cierto modo, también lo abandoné a su propio destino, o a la ausencia del mismo: a deteriorarse y estancarse sin evolucionar hacia destino alguno... No digo que el Imperio no creciera...pero lo hace quizás desproporcionadamente, deformándose sin seguir un plan lógico, derrochando su expancionismo indireccionado.
Cuando aterricé finalmente en el Imperio, una voz apocalíptica llegó a mis oidos: "¡Crisis!¡Crisis!" Desde entonces no escucho otra noticia:"estamos en crisis".
Las voces de "¡crisis!" reverberan en mi cabeza con eco de "Seldom". "¡Crisis de Seldom!" viene a mi memoria en recuerdo de "Fundación" de Asimov.
Quizás lo que necesitaba este país es una verdadera crisis, que frene su crecimiento amorfo y le haga evolucionar. ¿Es este país capaz de enfrentarse verdaderamente a la crisis, de encauzar el progreso, de evolucionar? ¿O símplemente la sobrepasará, como quien bordea cobardemente un incómodo obstáculo encontrado inesperadamente en medio de un camino recto, en lugar de innovar y emplear talento en buscar nuevas rutas?
En "Fundación" la sociedad elegida, establecida en un remoto planeta, sigue un plan preestablecido por el visionario Seldom según la ciencia de la "psicohistoria". Este plan abarca 1000 años, y conduce al planeta a un punto en el que no hay libertad de acción. El camino escogido externamente para esa sociedad aislada y lejana, se sucederá así inevitablemente según el plan trazado previamente. La sociedad se enfrenta a una seri de crisis, ante las cuales su libertad de acción ha sido análogamente limitada, de forma que sólo queda un posible camino para superarlas. Y estas crisis han sido predispuestas para acelerar y guiar la evolución hacia un "nuevo y más grande imperio". Sin las marcadas crisis, la sociedad evolucionaría lenta e inciertamente. Paradójicamente, gracias a ellas (por prejudiciales que puedan parecer en un principio) la sociedad evoluciona siguiendo una dirección razonada y estudiada, de forma clara y rápida, ensalzando el prgreso y la innovación. La crisis, cual duro empujón del destino, hace que se salten años de ciega oscuridad y falta de liderazgo: forzando situaciones límite, ante las cuales impera la supervivencia y la superación de todas las barreras y prejuicios, marcando una única escapatoria, que encauza el desviado camino hacia la senda del progreso.
El país esta en crisis...y yo pienso en las crisis de Seldom. Dudo de la capacidad actual del país de elegir el camino adecuado. Dudo que un brillante psicohistoriador haya trazado con anticipación milenaria un sabio destino como solución a ella. Dudo que ese visionario pueda encarnarse en algún líder actual... Pero quizás sí era el único punto al cual podía conducir la situación en los últimos tiempos. Y si rechazamos la existencia de un Seldom en nuestro mundo, nosotro sí tenemos libertad de acción. "Estamos condenados a ser libres"...
Espero que la vía de escape elegida para solventar la crisis no sea un mero rodeo para volver al mismo sendero sin destino, sino que, en esta encrucijada, un inesperado y salvador arranque de valor nos lleve a un camino esperanzador, venciendo el miedo a que éste sea totalmente divergente...
"Después no es que la vida vaya como tú te la imaginas. Sigue su camino. Y tú el tuyo. Y no son el mismo camino. Es así...
No es que quisiera ser feliz, eso no. Quería... salvarme.
(...) Pero comprendí demasiado tarde por qué lado había que ir: por el lado de los deseos. Uno espera que sean otras cosas las que salvan a la gente: el deber, la honestidad, ser buenos, ser justos. No, los deseos son los que nos salvan. Son lo único verdadero. Si estás con ellos, te salvarás.
Pero lo comprendí demasiado tarde. Si a la vida le das tiempo, muestra extraños recovecos, inexorables: y adviertes que, llegado ese momento no puedes desear nada sin hacerte daño. Y ahí se desbarata todo, no hay manera de escapar, cuanto más te revuelves, más se enmaraña la red; cuanto más te rebelas, más te hieres. No se puede salir.
Cuando ya era demasiado tarde, yo empecé a desear. Con todas mis fuerzas. Me hice mucho daño, como tú no puedes siquiera imaginar."
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Una mujer bellísima reflexiona sobre los deseos paseando al borde del mar...